La UP en tiempos de Coronavirus

La Universidad de Panamá, hoy con más de 70 mil estudiantes matriculados en todo el territorio nacional este primer semestre 2020 y con un record histórico de más de 275 mil profesionales graduados en todas las áreas del conocimiento (médico, científico, jurídico, económico, técnico, humanista, político, estadístico, educación, tecnológico, electrónico, internacionalista, cultural, social, entre otras áreas especializadas); a lo largo de estos 85 años (pronto a cumplir), viene demostrando no solamente ser la rectora de la educación superior en toda la geografía nacional. Sino que, en todo su recorrido histórico (entre altas y bajas superadas en el camino), continúa siendo la Universidad popular, abierta y siempre dispuesta a brindarle educación de calidad a la ciudadanía panameña que en pleno siglo XXI, en su mayoría siguen siendo pobres, apartados y vulnerables en nuestra sociedad a consecuencias del actual modelo económico, capitalista y neoliberal.

 

Por su dimensión territorial y por las condiciones realmente apartadas y dificiles en algunos sitios donde ésta imparte académia (como los programas anexos en provincias y comarcas), como institución pública no está ajena o exenta de múltiples desafíos, obstáculos o inconvenientes diversos en el desarrollo de su gestión académico-administrativa.  Sin embargo, aún asi la casa de Octavio Méndez Pereira en esas regiones extremas y apartadas, al igual que en el resto de las provincias y la ciudad; continúa cumpliendo con su deber de enseñar y preparar académicamente y de forma integral a sus estudiantes, aún en tiempos de Coronavirus.

 

Indudablemente este año 2020, ha sido duramente afectado por la pandemia COVID-19 a nivel mundial. Y nuestro país viene siendo afectado con altos niveles de contagios, que a la fecha van más de 280 fallecidos y muy próximos a llegar a los10 mil infectados. Cifras que de hecho continuaràn  aumentando, afectando gravemente a la población panameña, no solamente en su estado de salud; sino también en el aspecto emocional, económico, psicológico y hasta laboral. Encontrándose actualmente en esta situación la gran mayoría en una cuarentena obligados a “Quedarse en casa ” confinados y guardando medidas biosanitarias; mientras otros ya estàn próximos a retornar gradualmente por etapas a esa “La nueva normalidad” planteada por los sectores economicamente poderosos a través de los voceros del gobierno, y en medio un estado de preocupación, sozobra e incertidumbre.

 

En otro sentido, precisamente en medio de la crisis del coronavirus, la Universidad de Panamá ha continuado realizando sus labores presencialmente en un porcentaje minimo y específico de sus personal en unidades claves; y en modo Teletrabajo en un porcentaje mayor. Utilizando las plataformas digitales, logrando de esta forma un interesante proceso de matrícula a nivel nacional, permitiendo consigo  diversas opciones, fórmulas y mecanísmos accesibles a sus estudiantes bajo esta nueva experiencia y modalidad virtual, a fin de garantizarles un inicio académico en el tiempo establecido y programado.

 

Próxima a cumplir sus 85 años, no cabe duda que la magnitud cuantitativa, cualitativa e infraestructural de la primera casa de estudio a nivel nacional, hoy, es realmente incomparable con las demás universidades (públicas o privadas), aunque estas sean igualmente importantes en su proceso formativo.

 

Por ende, en medio de esta crisis nacional de salud y en medio de este nuevo y totalmente distinto proceso, adaptándose a las actuales circunstancias del COVID-19; sus docentes, estudiantes y administrativos, vienen interactuando y cumpliendo con sus deberes académicos y crompromisos laborales, en la lógica correcta de la Misión, Visión de la Universidad.

 

Esta institución, en medio de la actual crisis ha demostrado también (dentro de sus posibilidades económicas y materiales), su compromiso solidario hacia la población panameña,  aportando su granito de arena en la fabricación y confección de implementos valiosos y muy necesarios a utilizar en esa ardua batalla contra el coronavirus.

Comprometida además con los problemas actuales y diversos de nuestra sociedad, también ha venido realizando diversos foros, conversatorios, conferencias y demás eventos de esta índole, de forma virtual, con la participación de un nutrido grupo de profesionales, académicos y científicos en calidad de invitados y también pertenecientes a la Universidad de Panamá.

 

Todo lo anteriormente planteado demuestra que la máxima casa de estudios (contrario a lo que algunos piensen o especulen), no ha detenido su accionar, aún en tiempos de coronavirus. Sin embargo, al parcer hay quienes No desean que ésta continúe con su Misión y educando al pueblo panameño.

 

Esto lo señalamos ya que en medio de todo este episodio pandémico de COVID-19, se le da una nueva estocada fulminante de carácter económico-presupuestaria, al sufrir un nuevo recorte de 25 Millones, por decisión del gobierno nacional presidido por Laurentino Cortizo Cohen. Recorte que de hecho afectará gravemente a la institución en su avance científico, investigativo y tegnológico, asi como también en el actuar educativo, formativo y administrativo de sus tres estamentos que la conforman a nivel nacional.

 

Ya conocida la noticia por diversos medios de comunicación, por los gremios y sindicatos de la propia Universidad; corresponderá a todos (universitarios y pueblo panameño), rechazar de plano ese nefasto y mortal recorte presupuestario, realizado en uno de los momentos más críticos en el país y frente a los que de hecho vendrán post pandémia.

 

En ese sentido, creo que lo que corresponde en este caso es reaccionar en defensa de la institución. Corresponde utilizar todos los medios posibles para encontrarse, actuar, denunciar, debatir, analizar, y protestar en todas las formas posible, en defensa de la Universidad de Panamá y en defensa de su Autonomía. Buscando de esta forma poder  revertir esta nefasta desición efectuada por el gobierno y equipo de asesores, de recortarle una vez más el presupuesto. Entendiendo que esta medida contradice incluso lo expresado en otro momento por el mismo presidente Laurentino Cortizo cuando decía que “La Educación es la Estrella que debe brillar, alumbrar y guíar al pueblo panameño…”