Conquista española debe ser vista con objetividad, afirma el historiador Ismael Zepeda

En el marco del Día de la Raza o Día de la Hispanidad, el profesor de Historia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Ismael Zepeda, resaltó este 12 de octubre la importancia de ver con objetividad la conquista española, tomando en cuenta que, aunque ya no tienen un carácter tan sangriento, en el mundo contemporáneo hay nuevas formas de conquista y esclavitud.

“Debemos ver esta celebración con más objetividad y menos pasión y sentido iconoclasta, ser más bien de religión crítica y que dé la oportunidad de saber que hoy vivimos un mundo de la posmodernidad donde las estructuras de la globalización también están generando la pérdida de identidad de las naciones cuyas identidades son muy frágiles”, manifestó en torno a la efeméride que recuerda el descubrimiento y colonización de América, considerada por muchos latinos como un signo de humillación y cuestionamiento al legado hispanoamericano.

El docente universitario fue del parecer que, aunque “no hay nada que celebrar”, tampoco es cierto que no teniendo en cuenta dichos procesos, se puede aprender de la historia, por lo que valoró la existencia de un cuestionamiento no tan iconocrasta, sino de saber valorar en el tiempo. En ese sentido recordó que el legado de Iberoamérica está todavía presente en la memoria y en la conciencia de América Latina y en parte de las Filipinas, donde era el imperio español, desde Carlos V hasta Carlos VII, por lo que más allá de una censura a todo el proceso,

Al respecto señaló la importancia de tener una visión más amplia de este tipo de celebraciones, tomando en cuenta que fenómenos como el de la migración o incluso la actual pandemia de COVID-19 tienen implicaciones que van desde pérdida de la identidad nacional hasta rupturas nacionales, haciendo que lo poco que se ha conservado vaya siendo cada día más disuelto.

“Ya no podemos quedarnos solo con esas construcciones del siglo XIX, sino también apostar al futuro, a la modernidad; una modernidad que nos lleva a dar una mejor visión a nuestras generaciones. De lo contrario, tarde o temprano esos vínculos con el pasado van a quedar siendo muy pero muy débiles y finalmente se van a romper”, dijo.

“Hay que lanzar una ofensiva cultural que nos permita realmente construir nuevas identidades y ahora que estamos camino al bicentenario, plantearnos una revisión no solo del altar cívico o de la efeméride que conmemoramos, sino también nuevos autores, nuevos actores y nuevas figuras en el panteón cívico de la patria”, añadió.

A criterio del historiador y escritor, a pesar de que al referirse a la conquista española destacan temas como el de la encomienda, el repartimiento de indios y la esclavitud, dichas prácticas eran comunes en Europa desde antes incluso de la conformación de las naciones.

Otro de los elementos para tener en cuenta al conmemorar el "primer encuentro entre dos mundos", según mencionó, es que los viajes de la circunnavegación de Europa, después de la caída de Constantinopla en 1453, habrían hecho inevitable la presencia de cualquiera de las naciones de aquel continente, sobre todo Portugal, Inglaterra y algunas ciudades italianas en las tierras indias, en las cuales también los turcos otomanos tenían interés, es decir que la colonización era inevitable.

Aunque tampoco deben olvidarse conquistas como la inglesa, la francesa o la portuguesa, Zepeda fue del parecer que no hay que desconocer que el evento más importante del mundo moderno fue el descubrimiento de América y consideró que sin la riqueza del “nuevo continente”, el desarrollo de Europa no hubiese sido posible, pues “las miles de toneladas de oro y de plata dinamizaron la economía europea”.

En Honduras, esta festividad se estableció por decreto en marzo de 1914 por el presidente Francisco Bertrand y el secretario de estado Froylán Turcios, por iniciativa del español Faustino Rodríguez-San Pedro, quien fungió como presidente de la Unión Iberoamericana. Esta fiesta conmemorativa se mantiene en general en Hispanoamérica y fue creada para conmemorar el nacimiento de una nueva identidad producto del encuentro y fusión de los pueblos originarios del continente americano y los colonizadores españoles.