Proyecto de pollos de engorde, en su fase de comercialización en recinto Bilwi

Un paso hacia el emprendimiento desde las aulas de clase

Durante seis semanas, estudiantes y docentes del IV año de Ingeniería Agroforestal de URACCAN recinto Bilwi cuidaron y ayudaron en el crecimiento de 100 pollos de engorde, los cuales ahora son productos de comercialización que están aportando a la economía local.

De acuerdo con el ingeniero Aureliano Úbeda, docente de la asignatura Nutrición Animal, este proceso inició desde un día de nacido de los pollos. El primer día se les suministró agua con azúcar, para darles energía; luego vitaminas durante 3 días; se les puso la vacuna para evitar tres tipos de enfermedades, y todos los viernes se realizó el procedimiento de pesaje, para evaluar su crecimiento.

Procedimiento del desarrollo de los pollos de engorde

Hasta la tercera semana de desarrollo, se les suministró el concentrado Inicerina, el cual “lleva un balance de proteína al 21%; luego cambiamos a otro tipo de concentrado (Engordina), que fue el hasta el final, este tenía un balance del 16% de proteína”, dijo Úbeda.

A su vez, al iniciar la cuarta semana de crecimiento, se dividieron en el 50% en la granja donde permanecían, “a una parte le comenzamos a suministrar, aparte del concentrado, forraje; esto trae dos tipos de consecuencias, uno que le abra un poco más el apetito y pueda consumir un poco más de energía, y sobre todo que pueda cambiar el sabor y calidad de la carne”, explicó el ingeniero.

“Cada viernes concluíamos la semana y nosotros monitoreábamos el peso para llevar un control, de acuerdo con el plan calendario de la Empresa Purina; ellos mantienen un catálogo de cuánto es lo que deben de crecer los pollos, por eso hacíamos el monitoreo, para saber si íbamos estable, en este caso medíamos la ganancia de peso semanal y se hizo durante las seis semanas”, aseguró Úbeda.

Proceso del sacrificio y comercialización

El pasado viernes 26 de junio del corriente se inició con el proceso de sacrificio de los pollos de engorde. Según declaraciones del docente, no se les dio alimentación el día anterior a la matanza, para que las aves estuvieran en ayuna y no entorpeciera el peso y la calidad de la carne al venderse.

“El día de la matanza se organizó un equipo de trabajo para sacrificar el pollo, en este caso se utilizaron embudos, agua caliente, cuchillos y personal para desplumar los pollos, luego de que se descuartizó, se lavó, se puso en agua con hielo y una vez que estuviera fresco se le vendió al personal (del recinto), cabe destacar que el beneficio fue para el personal porque compró un pollo de calidad, fresco, sin hielo y con excelente sabor”, manifestó Aureliano Úbeda.

Cabe mencionar que se obtuvo un peso promedio de 5 libras por cada pollo entero (sin plumas y vísceras). “En peso vivo fue de 6 libras en adelante, se obtuvo grandes resultados”, resaltó el docente, añadiendo que a causa de la pandemia (COVID-19) los estudiantes se tuvieron que ausentar a partir de la tercera semana, así que el resto del cuido estuvo a cargo del maestro Noé Guadamuz, coordinador del área de Ciencias, Tecnología y Medio Ambiente.

Finalmente, el ingeniero Úbeda manifestó que el pollo se dio a un precio de 40 córdobas por libra (destazado) y vivo se vendió a 30 córdobas la libra, dicha comercialización se realizó con funcionarios y funcionarias de URACCAN en el recinto Bilwi.